ILUSIONES ROTAS
Cuando la realidad irrumpe con toda su fuerza, las expectativas, que en el instante previo fueron potencia, se actualizan o se frustran.
Al comienzo puede parecer una tragedia; luego, si se lo permitimos, llega la comprensión y de su mano tal vez, la felicidad.
La bruma de mis deseos no se ha disipado aún frente a esta densa realidad
La impotencia, la culpa, la rabia, el dolor, el amor,
el duelo que se amodorra y se empasta con la expectativa
que no se rinde, que se arrastra moribunda.
Y con esa perversa amalgama de emociones se funde mi alma,
y a veces creo que tu condición nos ha robado la felicidad.
A veces pienso que, esta mentirosa vida se ríe de nosotros,
avezada timadora que ha defraudado todos y cada uno de nuestros anhelos.
A veces, pero sólo a veces, porque tu existencia es la felicidad
y la verdadera celebración. Para ti la vida es un juego
y has nacido para jugar o vivir, ¿Acaso hay alguna diferencia?
Y los deseos inclumplidos son solo eso, lo que elegimos reprocharle al espejo.
En las vigilias penosas, con el corazón hueco y
la mente desangrada, yo me pregunto, sí hay otra versión de ti,
otra versión de nosotros, en algún lugar ajeno, en algún extraño tiempo.
Pero solo en las horas oscuras, aborrecibles, carentes de sueños
y verdades; porque tu atipicidad niega, rotunda,
cualquier otra versión posible.
Tú eres la mejor versión y,
la única que podría existir, de mi hijo perfecto.

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